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15 mayo, 2007

Diez


Escaparé del laberinto de sentimientos
que hoy inunda todo mi ser

Para luego vaciar esta silente soledad
en vasos helados con hielos de ilusión
Colgaré del quicio de la luna
la hipocresía de esta vida mía
Arrancaré todas las estrellas centelleantes que pueda
y las introduciré en lo más profundo de mi alma, hastiada
Limpiaré todo el hollín que quedó impregnado en mi ropa
acumulado por tantos años de insignificante derrota
Vomitaré todos mis recuerdos sobre el cielo oscuro
y el vacío que padeceré entonces será la verdad

Escaparé del laberinto de sentimientos
que siempre inunda todo mi ser

Para acabar escribiendo todo esto; sobre la luna amarilla, sobre el sol gris, sobre la tristeza oscura, sobre el mar blanco, sobre la alegría azul, sobre la arena roja, sobre el cariño verde, sobre la soledad incolora

25 marzo, 2007

Nueve

Me disfrazo
de lo que no soy
para deambular
sin objeto
por estas calles manchadas
A mi paso,
cuando no tropiezo,
doy de bruces
contra:
otro que no es
uno que fue
uno que será (si el tiempo no lo desgasta)
otro que quería ser (pero el tiempo lo castigó)
Caminando, escuchando,
golpeando, observando,
pisando, pensando
Ando, ando
hasta llegar
a la nada
Retrospección interior
hacia mi nada
Cavilo, mientras ando,
escuchando los gritos,
el revoloteo de pensamientos
Es todo lo que no entiendo
lo que vislumbro cuando cavilo (andando o nadando)
Tropiezo y no caigo
Me veo reflejado
en un charco:
yo no soy ese (¿o sí?)
- Proceso, asimilo, nunca ejecuto –
Al final
vuelvo a casa,
a mi tranquilo hogar,
para dejar reposar
el torbellino
de pensamientos
Salí a pasear
y vuelvo nadando
Siempre me pasa
cuando decido disfrazarme de lo que no soy

12 febrero, 2007

Ocho


Los pájaros
de la muerte
con su plumaje negro
su pico anaranjado
y su sutil graznido agujereante
velan mis noches etílicas
Extraños
paseos nocturnos
donde, a menudo,
llegar a casa
se convierte en una proeza

30 enero, 2007

Siete

Hay frases que se caen sobre tus senos
como arrojadas en un océano de nada
Siempre que te vas
puedo leer en tus labios
lo que aún no te he dicho,
lo que tu corazón espera oír,
para dejarse llevar por la calidez del momento
Constantemente buscas en mí
algo que ya te dieron (algo anciano y trasnochado)
Yo, sin embargo, sólo me dejo arrastrar
por la turbulencia de esos minutos
que creo sueños,
y luego plasmo en realidades
Tú y yo somos tan distintos
que, a veces, tras besar las yemas de nuestros dedos
-alejadas en los polos-
nos dejamos mecer en un mar de dudas cadavéricas
No somos mas que virutas de sueños
perdidas en un desierto,
en el que reinventamos el verbo amar
transformándolo en músculo y pellejo
Aún así
cuando te tengo,
cuando te amo,
cuando hemos conseguido construir
nuestro pequeño espacio en el mundo,
-alejado de voces extrañas-
aún así,
sigo dejando caer palabras sobre tus senos
que al rozarte se convierten en un océano de nada.

20 enero, 2007

Seis

Nubes negras como pozos.
Grúas de barro y cariño que encierran toda la diversión que ayer nos fue negada.
Pájaros ingleses en el cielo, bailan sobre mi mano (que está encerrada en mi cuerpo velludo).
Todo lo que me sugieres. Todo lo que sugiere escuchar tu voz sangrante. Todo, o casi todo, es lo que digo con mi bolígrafo mortecino.
- ¿Quieres ahora tomar el veneno que te llevará hasta la tierra más lejana que nunca hayas conocido?
- Tal vez – dice ella -
Me divierto en el país de la depresión. Me deprimo en el país de la diversión.
- ¿Quieres? ¿Quieres que vayamos juntos a una sesión?. ¿Quieres que esta noche lo pasemos realmente bien, tu y yo juntos?
- Tal vez – dice ella- Solo tal vez.
Solo tal vez. Siempre tal vez.
Mi mente está agujereada con tu esperanza ofensiva.
Excavando en mi cerebro he conseguido vislumbrar algún que otro recuerdo. De cuando éramos dos. De cuando me sonreías, y tus dulces sonrisas taladraban mis mejillas (mis mejillas de leche y ácido)
Todo lo que sugieres. Todo lo sugieres.
- No quiero ir a la sesión esta noche; o, tal vez, sí. Todavía no lo tengo claro. – dice ella.
Yo me debato entre la cima y el abismo, mientras tu coqueteas con tus juegos violentos de joder a palos rectilíneos (que no son palos rectilíneos, sino líneas zigzagueantes).
Todo. Todo lo que sugieres. Todo lo que sugieres se derrama en estos momentos a través de mi dócil cuerpo, hasta caer sobre una ambigua superficie de tela o papel o hierro o cemento o tierra o cielo.
Atisbo que la paz interior se encuentra en la pirámide de mi existencia.
¿Sabes? Los obreros siguen trabajando cuando cae la noche en la ciudad de plata.
Todo. Todo. O casi todo. O casi todo.
Aquí. Para siempre, en la inmensidad del tiempo que nos condena a cada uno de los que vomitamos nuestros sentimientos en esta tierra cambiante.
- ¿Sabes ya si acudiremos esta noche a la sesión?

Ella todavía no responde

05 diciembre, 2006

Cinco


Mil ojos encendidos en la noche
impregnados de un color rojo -parecido a sangre-
inyectados con múltiples drogas
Estoy bloqueado ante un rotundo encuentro
El mar a mi izquierda
Una cárcel a mi derecha
Ella está delante mía
(no sé si quiere mi compañía)
El mar me llama para charlar sobre el vacío
¿Es la cárcel lo que realmente quiero, o sólo una estancia fugaz?
Mi amigo, mi eterno amigo,
ha hecho ya su cotidiano efecto
Entonces ya no soy el mismo
porque, entonces, soy infinitamente feliz
¡Es la cárcel, es la cárcel! Quiero visitar esa cárcel
Para soñar con la libertad, atado a una dulce cadena
¡Ahora quiero vivir!
Mar, decido que no quiero el mar.
Quiero beber
Beberme todo aquello, que no sepa a mar
Quemar millones de velas
¡Y cantar! ¡Y bailar! ¡Y morir! ¡Y vivir!
Engullir tu alma, matar la mía. Y compartir
¡Ahora quiero una cárcel!
Para compartir mi vida con la tuya

Quinientas bocas hambrientas
me dicen que nunca te conquistaré
Mil ojos asesinos
me incitan a continuar mi aventura
Una sola cosa: el mar, la cárcel, yo, mi amigo, la boca, los ojos
Sólo una cosa puedo afrontar

10 noviembre, 2006

Cuatro


Nacen y...
Se caen solas
van cayendo
por su propio peso (o empujadas)
Una a una
hasta formar
una letra (a)
una palabra
una frase (exclamativa)
un párrafo
un escrito
Suben
van subiendo
hasta llegar
a quien las lee (e)
descodifica
e interpreta un significado
Así mueren...

- - - - -
A propósito del nuevo disco de Ivan Ferreiro.

http://www.youtube.com/watch?v=1NUbRZOdGLQ&mode=related&search=

02 noviembre, 2006

Tres



Desde este precipio escribo lo que dicta mi estómago.
Desdichado y cautivado, encerrado sin salida entre las dos nadas.
Hay viento que trae música y música que despeina el viento.
Trato describir, pintar sobre la arena este paisaje poético; y es entonces, cuando toco tus dedos, y me convierto en príncipe de mis tinieblas.
Arropado por tu amor me enfrentaré a mi destino: él y su bastón mágico no me podrán parar.
Soy tan fuerte como el silencio, tan profundo como la soledad que esquivo.
Menos mal que te tengo, y que por ahora no moriré solo: tengo tus brazos de hierro cálido para caer cuando menos lo espere.

19 octubre, 2006

Dos

Estamos peligrosamente solos sobre esta superficie tibia y verde.
Prueba a no comer durante algunos días las sabrosas frutas del bosque.
Prueba a arropar los sueños con adoradas mantas de hierba y tierra.
Estamos tan solos como perros moribundos,
como estrellas en el firmamento de un Dios desconocido.
No es la música lo que escuchamos
son acordes sueltos con un sentido rítmico
que nuestro ensayado cerebro traduce en melodías significativas.
Estamos tan sumamente acostumbrados a nosotros mismos que nos llegamos a odiar.
Odio al prójimo y al del más allá.
Bautizados con el agua que nace de ríos de fracaso y la sabiduría parcial. Lo que nos lleva a convertirnos en seres totalmente prescindibles, como es prescindible una porción de cielo azul y limpio.

19 septiembre, 2006

Uno


El joven muchacho se acurruca en su cama y se prepara, cogiendo la mejor posición que su (grasiento, celuloso y huesudo) cuerpo permite, para contemplar el lento desfile de sueños que una noche más tendrá lugar. Sueños bonitos y dulces, sueños de nubes de chicas, sueños de pájaros amigos, de asesinos libres que persiguen libres individuos.
El alma, poco a poco, va cogiendo la mejor postura, dentro del huesudo, grasiento y celuloso cuerpo, para deparar todos los sueños posibles. Querrá absorber todo lo que la larga y corta noche dé de sí, en la fría, angustiosa y húmeda noche de hoy.
El estado de ensoñación es un símil del estado de ebriedad; es nuestro subconsciente el que “realmente” “actúa”. ¿Qué hay de malo, por tanto, en abusar de la bebida si ya tendemos por naturaleza a abusar de este estado de ensoñación? Digamos que son estados parecidos, pero nunca serán iguales, porque sólo hay dos cosas iguales en esta (diferente en apariencia, pero en esencia idéntica) vida: los días y los individuos.
Pero ya abandono por hoy.
Voy a preparar mi cálida e insípida mente para un nuevo e incierto sueño.

“Ebrio se puede mantener el control hasta cierto punto, es la elección que se tiene a cada trago que se da” (J. Douglas Morrison)